Basta ya

El osasunismo no puede permitir que un provocador como Vinicius quede de víctima tras lo sucedido en El Sadar, hace falta contraargumentar el discurso de la prensa nacional.

Desde hace mucho tiempo existe un total desencuentro entre Vinicius y las aficiones rivales, que seguramente se podría ampliar a sus propios adversarios sobre el césped. La Liga se ha posicionado del lado del brasileño, hasta el punto de estrenar en Pamplona una comisión que vigilara los posibles insultos que recibiera. El encuentro comenzó torcido, por culpa de un aficionado que no respetó el minuto de silencio y aprovechó para faltarle. Es totalmente condenable lo hecho por ese espectador, y por su culpa han tenido la excusa perfecta para señalar a toda una afición. Pero no se puede permitir que se culpe a 21.667 espectadores que no lo hicieron, y mucho menos que se pase por alto todo lo que el propio Vinicius protagonizó. En el minuto 33, se dirigió al árbitro mandándole a tomar por culo y acabando con un ‘hijo de puta’. Éste no tuvo valor de expulsarle, e incluso pasó por alto la acción como si no hubiese sucedido nada. Para rematar, en el descuento del primer tiempo, hizo una dura falta a Moi Gómez con el que luego se encaró de forma chulesca, algo que el colegiado resolvió con una tarjeta amarilla para cada uno. A estas acciones, que debieron mandarle a la ducha, hay que añadir las continuas desconsideraciones suyas hace jugadores de Osasuna, el árbitro, recogepelotas y aficionados.

Es mucha casualidad que siempre sea Vinicius la víctima en cada jornada, quizá su chulería hacía los demás no ayudan a que haya un comportamiento normal hacia él, como sí tienen sus compañeros. No es un tema de racismo, es un tema de provocación, y Osasuna no puede permitir que su afición quede señalada en un nuevo capítulo con el brasileño como protagonista.

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